
José María "Yoyo" Cavallero fué un entrenador de basket que dirigió Sport en 1985.Apasionado del basket , un "loco lindo" como pocos , dejó aquí en Cañada un montón de anécdotas que frecuentan las mesas no solo de los bares de Cañada sino del país.
Este blog estará compuesto por anécdotas ,no solo del Yoyo , de cualquiera.
Y ustedes pueden escribir y contarnos alguna, sean o no protagonistas. Por supuesto que trataremos de poner todas las que podamos del Yoyo .
Que este blog esté a nombre de él , es solo un homenaje . A modo de presentación publicamos esta nota que habla de su misteriosa desaparición.
Artículo extraído de “La Columna de O.R.O (Osvaldo Ricardo Orcasitas)
Muchos preguntan: ¿qué fue de Yoyo Cavallero? La respuesta de amigos, allegados y de quienes tuvieron algún contacto con el entrenador es la misma: “Nunca supimos nada de él…” En 1993 se fue silenciosamente del hotel de La Banda (Santiago del Estero) donde vivía sin decir nada a nadie, incluso dejó sus pertenencias. Nunca hubo constancia de su muerte. Aquí, algunas historias de su misterio.
José María Félix Cavallero, “Yoyo”. Personaje si los hubo, si los hay y si los habrá en el básquetbol argentino. Conocedor del juego. Amigo de hacer “locuras” inverosímiles y difíciles de entender. Ocurrente y chispeante con sus salidas cargadas de humor e ironía. Y, por sobre todo, un apasionado del básquetbol.
Hombre de Pilar, provincia de Santa Fe, muy cerca de Rafaela. Jugador y entrenador. Incursionó como promesa en el Racing de los campeones mundiales en la década del ‘50. Fue campeón mundial universitario con Argentina en Dortmund 1953. Dirigió en el básquetbol formativo de Boca Juniors. Se trata del primer entrenador argentino que tuvo desempeño profesional en España. Lo hizo una temporada en el Mataró Molfort’s, entre 1969 y 1970.
Con la experiencia recogida, fue el ideólogo del sistema de Liga Nacional en nuestro país. Junto a León Najnudel iniciaron desde entonces una batalla predicando la idea que recién pudo concretarse a partir de cuando la revista “El Gráfico” lanzó la propuesta en 1982.
El periodista Fabián García tuvo la gentileza de pasarme al detalle su trayectoria completa como entrenador de la Liga Nacional “A”. En total dirigió 39 partidos, con 17 triunfos (43,6 %) y 22 derrotas. En 1985 fueron 26 encuentros (13 y 13) y en 1989 sólo 3 (1 y 2), todos ellos en Sport Club de Cañada de Gómez. En 1987 se había intercalado en Unión de Santa Fe, con 10 cotejos ( 3 y 7).
En 1986 Yoyo condujo como entrenador al Club Ciclista Olímpico, de La Banda (Santiago del Estero), que luego ascendió con el Juanqui Alonso de la entonces Primera “B” (hoy TNA) a la “A”.
Como técnico de los cañadenses una vez vino a Buenos Aires en compañía de algunos dirigentes. Fueron a cenar al conocido restaurante “Pepito”, de Montevideo casi Corrientes, y regresaban al hotel donde se alojaban por “la calle que nunca duerme”.
Frente a un quiosko de diarios y revistas, Yoyo se detuvo y les dijo a sus acompañantes: “Ustedes sigan que yo voy a comprar algo para leer…”
Los dirigentes, sin Yoyo, llegaron al hotel y se fueron a dormir. Al levantarse para viajar, un mensaje los sorprendió en la recepción: “Ya me fui a Cañada. Llévenme el bolso. Yoyo”.
Cuando llegaron, en Cañada de Gómez los dirigentes se reencontraron con Cavallero. Sólo les preguntó: “¿Me trajeron el bolso?”. No les dijo una sola palabra de la causa y de la forma de su abrupto regreso.
Era así: gozaba con parecer desconcertante.
No sabemos nada de él desde 1993, desde cuando dirigió a Olímpico de La Banda en el TNA. Nunca hubo constancia de su muerte. Desde entonces su paradero es un misterio.
El periodista Mariano Diego Suárez, experto en nuestras competencias de ascenso, tiene muy bien compilado ese último paso de Yoyo por la categoría. Con deferencia me dio los datos.
Fue en el primer campeonato que adoptó la denominación de TNA. Sus 13 partidos dirigidos (8 triunfos y 5 derrotas) a Olímpico de La Banda transcurrieron entre el 6 de noviembre de 1992 y el 26 de febrero de 1993, fecha del último partido en que fue entrenador en su vida. Correspondió a la 11ª. jornada de la segunda fase (Zona Norte) y, como local, para su equipo fue victoria por 89-83 sobre el Club Atlético San Jorge.
Debió reemplazarlo José Reyes por dos encuentros y luego quedó Carlos Banegas.
El periodista Roberto Eduardo Vozza, gentil como siempre, me envió el siguiente informe que yo quiero que se conozca con la esperanza de tener alguna pista de su paradero y para contar al detalle aquella búsqueda en Chilecito.
“Yoyo estuvo relacionado con Santiago del Estero durante 20 años –explica “Pupi” Vozza-. Fue director técnico. Creó y difundió el básquetbol infantil. A la par de su profesión, se nutrió de muchos amigos. Y en ese marco social hasta se relacionó sentimentalmente con Toti, una mujer un poco más joven que él de muy buena formación cultural y antecedentes morales.
Me cuenta Desalín ‘Lin’ Suárez, uno de los amigos más íntimos de Cavallero, que en 1993 -silenciosa y súbitamente- dejó Santiago sin decirle nada a nadie.
En ese entonces se alojaba en el hotel Trento de La Banda, ciudad pegada a la capital santiagueña. De allí se retiró dejando todas sus pertenencias, incluso su documentación personal.
Ante esta situación de incertidumbre y, como una versión lo daba en Chilecito, La Rioja, Suárez decidió en 1996 viajar hasta allí para buscarlo en compañía de los dirigentes ingeniero Gregorio Del Pino (un auténtico mecenas deportivo) y Juan Carlos Arias (al momento interventor en la Federación), y del periodista Angel Romero ( jefe de Deportes del diario “El Liberal”).
‘Lin’ Suárez cuenta que, mientras almorzaban en un restaurante de Chilecito, el hijo de Del Pino, también llamado Gregorio, agregado al viaje, un chiquilín entonces, aseguró ver pasar a Cavallero manejando un automóvil, perfectamente identificado.
Cuando corrieron a la calle, el coche se había perdido de vista.
El grupo santiagueño tenía una referencia de que Yoyo supuestamente vivía en el destacamento de la Gendarmería Nacional. Hacia allí fueron. El automóvil en cuestión fue visto y reconocido. Sin embargo, cuando se preguntó por Cavallero, la respuesta resultó negativa.
También acota Suárez, a modo de anécdota, que un tiempo después Toti dijo verlo en Santiago del Estero en una desolada tarde de sábado. Lo divisó pasando frente a la clínica donde tenía internada a su madre. Según ella no se equivocaba que quien caminaba por la vereda de enfrente era Yoyo. Lo llamó y lo siguió varias cuadras, pero el hombre se mantuvo impertérrito. Nunca se dio vuelta ante sus insistentes llamados, hasta que desapareció en una cortadita…”
¡Cuánto misterio!, ¿no?.
fuente:planeta pelota